San Juan
Viernes 24 de Julio de 2015

El Arzobispado aclaró la situación del templo de San José de Jáchal y desmintió abandono del edificio

El estado de la estructura de la iglesia de San José es irrevesible y corre peligro de derrumbe. Hace tres años se celebran misas en el salón parroquial y los fondos para su puesta en valor aún no aparecen.

La estructura de un templo histórico, declarado Monumento Nacional, corre peligro. Las bases del templo de San José en Jáchal han cedido por la acción irremediable del tiempo. Sin embargo, desde que se tomó la decisión de socorrerlo, nada ha pasado y la polémica ocupó más lugar que las soluciones al respecto.
Un grupo de personas, desde jachalleros que viven en el departamento norteño, como empresarios y abogados de la Ciudad, han motorizado una protesta que, ha simple análisis, no tiene asidero. Ya que se oponen a la reconstrucción del templo cuando Planeamiento ha determinado que el edificio, como está, no puede cumplir con su objetivo.
Desde la conducción eclesiástica, han buscado la opinión de especialistas y existe un proyecto para recuperar el valor arquitectónico del templo, pero teniendo como opciones: derribarlo y construir uno igual respetando las características originales, pero con materiales y normas de seguridad actuales.
El problema no es tan difícil de comprender, los cimientos han cedido por el paso del tiempo, gracias a la humedad y a los materiales (adobe) utilizados. Esto compromete la seguridad de los fieles, aumentado por la zona sísmica en la que está ubicado. Esto inhibe cualquier posibilidad de utilizarlo, sólo queda observarlo de afuera, cerrado y sin chances de reapertura. 
La única chance sería apuntalarlo pero sólo podrían ingresar pequeños grupos de personas, por escaso tiempo, para no afectar la estructura. Es decir, ya no se podrían celebrar sacramentos ni la Santa Misa.
La vida de la histórica iglesia de San José, ha quedado trunca por el proyecto fallido que no ha recibido los fondos comprometidos por el Estado y ahora inmersa en una discusión estéril que no aporta a la cultura, tradición y fe del pueblo jachallero.
A continuación, el informe del Arzobispado de San Juan al respecto:
El edificio de la actual Iglesia parroquial San José, de Jáchal, data de 1788. Fue construido en adobe, de acuerdo a los criterios y posibilidades de la época. En el año 1977 fue declarado Solar Histórico Provincial y, al año siguiente, Monumento Histórico Nacional. El edificio del Templo ha sufrido el deterioro del paso del tiempo, las estructuras han sido afectadas por humedades subyacentes a la superficie y por los terremotos que asolaron a la Provincia.
Desde hace unos años se observaban signos de deterioro, pero la Parroquia no podía intervenir por tratarse de un edificio declarado monumento histórico. De todas formas, se informó de la situación a las autoridades nacionales y provinciales competentes, esperando su intervención.
En 2011 la Secretaría de Cultura de la Provincia comenzó los estudios para la restauración del edificio, y el 1º de agosto de 2012 el templo parroquial fue clausurado por el derrumbe de la pared trasera. El resto del edificio fue apuntalado con andamios metálicos y así permanece hasta el día de hoy. Desde entonces la iglesia está clausurada y no se permite el acceso al público. Las celebraciones religiosas se realizan provisionalmente en el salón o en el patio parroquial.
A mediados del año 2013, las autoridades provinciales comunicaron que el edificio tendría que ser reconstruido para poder ser utilizado nuevamente. En junio de 2014, el Sr. Ministro de Turismo y Cultura propuso al Arzobispado de San Juan que asumiera la realización de esta obra, denominada “Proyecto de Intervención y puesta en valor del Templo San José de Jáchal”.  La propuesta era rehacerlo con el material original de adobe. El importe de esta obra de restauración ascendía a $ 19.156.394, a precios de abril de 2014. También se informó que el financiamiento de la obra se haría con fondos de impuestos y regalías de actividades vinculadas a la minería, asignados a estos fines.
El Arzobispado comenzó a estudiar los aspectos históricos, arquitectónicos, técnicos y legales del proyecto con la ayuda de diversos asesores, aunque después se consensuó que la obra sería realizada por el Municipio.
El proyecto de restauración presentado apuntaba a mejorar las condiciones del edificio, pero advertía claramente que no era posible disminuir la vulnerabilidad de una construcción que no es sismo resistente. Se estimaba que el proyecto podría frenar el deterioro del edificio por un tiempo, a fin de que pudiera permaneciera en pie algunos años más.
Esta advertencia del mismo proyecto hizo recordar una situación similar: la restauración con material original de adobe de la Biblioteca de Jáchal, situada a pocos metros de la Parroquia. Una vez comenzada la obra, no se pudo continuar porque la Dirección de Planeamiento informó que la edificación no era sismo resistente y, por lo tanto, no podría ser habilitada para su uso.
Con esta experiencia, el Arzobispado propuso a todos los actores de esta obra (Secretaría de Cultura, Municipio, Ministerio de Minería, etc.) que se solicitara a la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano expedirse técnicamente sobre el “Proyecto de Intervención” para la iglesia de Jáchal. La Dirección de Planeamiento emitió su informe en enero de 2015. Los puntos salientes del dictamen son los siguientes:
- El edificio sufrió especialmente los sismos de 1894 y 1944, afectando a muchas de sus características originales (fachada, campanario, cubierta del techo e interiores). El tipo de construcción de mamposterías de adobe asentada en barro reduce y vuelve incierta la capacidad sismo-resistente del edificio.
- La obra de restauración con adobe sería viable sólo con la condición de que el templo parroquial fuera utilizado en forma restringida, limitando el número de visitantes a pequeños grupos, en horarios acotados, previendo y despejando las vías de escape del edificio para una evacuación rápida y eficaz, personal de seguridad, etc.
- Se señala, también, que en la actualidad existen otros posibles niveles de intervención de mayor envergadura, que deberían ser evaluados por especialistas en edificios de valor patrimonial, que en el caso de reconstrucción mantienen las características originales, permitiendo dotar al edificio de la seguridad, habitabilidad y accesibilidad que establece la legislación vigente, permitiendo una plena ocupación y el uso propio de templo religioso.
- El resumen del informe reitera que la restauración con adobe podría ser aceptada si el edificio tuviera solamente un “Uso Restringido”, como recibir a grupos reducidos de turistas, con las limitaciones señaladas y con un estricto y acotado Manual de Uso.
- La otra posibilidad sugerida, que requiere de un estudio más especializado, sería la reconstrucción del Templo, permitiendo un “Uso Pleno” para las funciones para las cuales fue construido: celebraciones de Misas, Casamientos, Bautismos y demás actividades religiosas propias de una iglesia. En este caso, el edificio deberá cumplir con todas las normas de seguridad sismo resistentes, de habitabilidad y accesibilidad vigentes.
Este dictamen técnico es conocido por las autoridades competentes de la Provincia, y esta situación también fue informada a la comunidad parroquial de Jáchal. El Arzobispado manifestó a las autoridades de la Provincia que las obras del Templo San José de Jáchal deberían permitir un uso pleno por parte de los fieles jachalleros, de acuerdo a la finalidad religiosa original, aunque tuviera algunas limitaciones. Este templo tiene un elevado valor afectivo para la población jachallera, que aspira a volver a su histórica Iglesia de San José puesta en valor y en seguridad, y revivir y gozar del templo religioso con su estilo original y sus valiosas imágenes como un lugar de encuentro con Dios. En esa iglesia fueron bautizados, catequizados, crecieron en la fe y fueron despedidos los restos mortales de muchas generaciones. Además, podrán mostrar con orgullo su histórica iglesia a visitantes y turistas, y así dar a conocer la historia, la cultura y la fe de Jáchal.
Para que esto fuera posible, el Arzobispado dio su aprobación para la elaboración de un proyecto que contemple la reconstrucción del Templo con las características señaladas. Por este mismo procedimiento se ha logrado reconstruir la Casa de Sarmiento, la Celda de San Martín y la casa de Fray Justo Santamaría de Oro.
También cabe pensar en el Jáchal que se viene, en el Jáchal del año 2030. Es un Departamento con personalidad propia que formará parte de un gran corredor bioceánico. Cuenta con grandes posibilidades para un desarrollo sostenible que no sea solamente económico sino que incorpore el concepto de desarrollo social, cultural, educativo y espiritual, notas características del esplendor que un día tuvo Jáchal. En este sentido, también es pensable la construcción de un templo nuevo en otro lugar cercano, más amplio y acorde con las necesidades del futuro que se avizora. Y que el histórico templo, una vez asegurada una reconstrucción segura y según su concepción original, pueda ser lugar de solaz del espíritu y de encuentro de las familias jachalleras, y ser mostrado con orgullo a los visitantes con la cordialidad que caracteriza al pueblo de Jáchal.
* Nota: La información ha sido tomada de la documentación que obra en poder del Arzobispado de San Juan.



 

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