País
Jueves 13 de Octubre de 2016

Desgarrador relato de Juan Pablo Varsky sobre la muerte de su madre

El periodista contó cómo fueron las últimas seis semanas de vida de Adela e instó al debate por la eutanasia.

Un nudo en el corazón provocan las palabras de Juan Pablo Varsky, quien realizó un desgarrador relato sobre la muerte de su mamá, Adela. El periodista perdió a su madre el domingo pasado debido a un cáncer de páncreas fulminante. El jueves por la mañana, se tomó unos minutos en No somos nadie, su ciclo radial de Metro 95.1, en los que contó cómo fueron sus últimas seis semanas.

Sus palabras:

“Arranqué el programa agradeciendo el acompañamiento en este momento tan triste. Hace seis semanas, me llamó mi hermana y me dijo que mi mamá no estaba bien. Los estudios eran para confirmar que tenía cáncer de páncreas, con metástasis en hígado y otros lugares más, en el que no hay nada para hacer", comenzó el relato.

"No hay nada por hacer. Fueron etapas que se van dando de manera fulminante. Que el clínico, que el oncólogo, que la quimioterapia que no funciona. Si tienen algún problema con su mamá, soluciónenlo ahora, ya. Esto pasa, no pierdan más tiempo.

Le pude decir antes, durante y hasta el último día lo que la amé y la admiré. El martes, mamá se quería ir, nos lo dijo a mis hermanas y a mí. Habíamos hecho un pacto, junto con su pareja, José, y con mi papá, que la amó durante 30 años, que no iba a sufrir. Que ante la mínima situación de sufrimiento íbamos a estar de acuerdo en respetar ese pacto.

No había nada, salvo morir con dignidad. No voy a ponerme a opinar sobre la ley de eutanasia y muerte digna porque soy un caso particular, pero cuando en algún momento vuelva a tocarse el tema, es una buena oportunidad para que las personas que hemos pasamos por esa situación, contemos la experiencia y seamos escuchados.

Es fulminante, son seis semanas en las que te pasa de todo. Ahí estábamos mis hermanos y yo durmiendo en la clínica, mirándola, dándole besos, hablándole con la certeza de que eso no la iba a despertar, pero sí le iba a llegar. Con la tranquilidad de que no estaba sufriendo ya. Seis semanas. ¿Dónde está mi mamá? ¿Aquella persona que iba a caminar todos los días? Qué tenía una vida recontra activa, con sus nietos. ¿Es esa que está ahí sobre la cama esperando que un corazón deje de latir? Que los médicos decían ‘no puede ser lo que aguanta’. Y era la misma persona.

A las 8.25 del domingo el corazón de mi mamá dejó de latir. Ya nos habíamos despedido de la mejor forma: en paz y con una promesa de un pacto que cumplimos y seguiremos cumpliendo. Porque le pedimos a mi mamá que nos siguiera cuidando, como nos cuidó en estos 68 años, 45 de madre”.

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