Mundo
Miércoles 04 de Mayo de 2016

Desactiva el ego para amar en plenitud y sin apegos

Aunque creamos que no está dentro nuestro, en alguna u otra medida siempre está. El ego no nos permite ver las cosas con una visión más amplia y nos limita. Ayudate a cambiar para bien. 

El ego suele tener una visión muy limitada de la realidad, y sólo acepta su punto de vista, su modo de entender el mundo, e incluso de amar. Pocas dimensiones pueden ser más dañinas y destructivas como el egoísmo en cualquiera de sus ámbitos, ya sea a nivel de amistad, a nivel laboral o en el seno de una pareja.
Al ego le gusta que las cosas sean como uno desea, que el mundo se ordene milimétricamente de acuerdo a sus perspectivas, a su concepción personal de lo que está bien y lo que está mal. No le gusta lo imprevisto, ni lo espontáneo, las reacciones que escapan a su control y que expresan voluntad propia.
Es muy frecuente que iniciemos relaciones de pareja con personas que muestran virtudes en un principio admirables. Resplandecientes casi. Aspectos como la seguridad personal, el aplomo, la firme confianza en uno mismo e incluso esa inclinación a la protección, puede “deslumbrarnos” en un inicio.
Sin embargo, al cabo del tiempo a esa seguridad inicial se le añade la necesidad de control y la obsesión en que las cosas, deben ajustarse a los esquemas propios. Es decir, lo que en un principio confundíamos con “seguridad” es en realidad un miedo muy claro a que “escapemos de su control”, y a que evidenciemos sus vulnerabilidades.
En realidad, no es nada fácil desactivar el ego de la persona que amamos. Una vez descubrimos esta dimensión, es decir, una vez nos damos cuenta de que sus virtudes son en realidad armas de doble filo, y que utiliza su ego para crear expectativas en ti y someterte, ten claro que lo único que pretende es llenar sus propios vacíos mediante la dominación, mediante un apego poco saludable con el que cubrir su inmadurez.
El ego suele tener muchas máscaras, y estamos seguros de que ya conoces algunas:
-Utilizar la victimización.
-Buscar ser reconocidos en cada cosa que hacen, dicen y expresan, sin tener nunca en cuenta a los demás.
-Poner cargas sobre ti para descargar “su ego”.
-Busca siempre culpables ante cualquier problema o situación que él o ella misma genera.
-No admite la espontaneidad, las cosas nuevas, el salir de la rutina y aún menos, que tú disfrutes de tus propias aficiones. de tus espacios… Ponen muros a tu crecimiento personal.
Aprender a desactivar el ego
Es necesario que entendamos que el ego es un modo de “desconectar” por completo de los ejes que mueven el amor consciente, el amor maduro que se ofrece en liberta y plenitud al otro para formar pareja, para tener un proyecto en común respetando siempre el crecimiento personal de cada uno.
Es preciso que empecemos a renunciar a hacer las cosas como nuestro ego quiere sino a disfrútalas como suceden. Es entonces cuando despertará nuestra verdadera conciencia del amor, esa que deja de luchar para dar paso a la espontaneidad del día a día, a una libertad donde no hay apegos y donde cada uno es dueño de sí mismo, y a su vez, parte de un proyecto en común.lamenteesmaravillosa.com/el-amor-es-ciego/
No podemos olvidar que muchos de nosotros, de algún modo, somos un poco egoístas en materia afectiva. No obstante, cada cosa tiene su  justo equilibrio, pero si nos dejamos llevar por el ego en toda su intensidad, nunca veremos la realidad de las cosas, sino nuestras propias necesidades y las sensaciones negativas que ello genera.

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