Ovación
Miércoles 23 de Noviembre de 2016

Del Potro y una relación de amor y odio con la Copa Davis

La gran esperanza del tenis argentino en la final de la Copa Davis es el tandilense. Su historia de triunfos y ausencias en la competición.

El tenista argentino Juan Martín Del Potro, subcampeón olímpico este año y en plena resurrección en los últimos meses, será la gran esperanza de su

país este fin de semana en la final de la Copa Davis, una competición con la que mantiene una relación de amor-odio.

En Zagreb frente a los croatas, Del Potro vivirá su tercera final del Torneo de la Ensaladera, uno de los emblemáticos del deporte y el principal por equipos nacionales en el tenis.

En julio de este año, Delpo volvió al torneo por primera vez en cuatro años, enterrando el hacha de guerra.

En el pasado, el jugador tandilense tuvo que escuchar cánticos de la afición argentina contra él, como cuando el país perdió en la edición de 2014 ante Italia y se le reprochó no haber querido defender los colores albicelestes.

Del Potro era entonces el mejor jugador argentino del ránking, pero en el que estaba fuera del equipo por decisión propia.

Incluso se publicó que tras la eliminatoria ganada en octavos de final a Alemania en 2013, en el vestuario de Argentina hubo cánticos alusivos a Del Potro, el gran ausente.

El equipo de entonces de la Davis estaba enfadado con Del Potro desde la recordada y polémica semifinal de 2012 en Buenos Aires ante la República Checa, cuando el jugador renunció aúltima hora a disputar un partido decisivo ante Tomas Berdych, provocando malestar en el grupo.

Después, Del Potro se apartó de la Copa Davis para centrarse en su carrera y en 2014 el capitán Martín Jaite volvió a recurrir a él, topándose con una negativa.

"Estoy cansado de que me inviten por mails o mensajes. Nunca fui consultado para elegir capitán, superficies, sedes. Y cuando lo hicieron, no consideraron mi opinión", afirmó Del Potro en una carta contra Jaite y la Asociación Argentina de Tenis.


El regreso con Orsanic

Con el cambio de Martín Jaite por Daniel Orsanic, todo pudo reconducirse y Del Potro regresó este año al equipo de la Davis, donde se prepara para disputar su tercera final.

En 2008, Del Potro formó parte del grupo que disputó la tercera final de la historia de Argentina, después de las perdidas en 1981 y 2006.

"A Nadal vamos a sacarle los calzones del orto", afirmó desafiante tras la clasificación para la final, donde Argentina debía recibir a España. Aludía así al tic de Nadal de ajustarse los pantalones entre punto y punto.

Los preparativos de aquella final estuvieron marcados por un cierto caos, con conflicto por la elección de sede.

Del Potro se clasificó aquel año para el Masters ATP de final de temporada, que se jugaba en Shanghái, y decidió disputarlo, lo que le hizo llegar cansado y más tarde que el resto a la final de Mar del Plata.

Argentina era la gran favorita de esa final, todavía más tras la baja de Nadal y después de ganar el primer partido, en el que David Nalbandian superó a David Ferrer en tres sets.

Pero Del Potro, inexplicablemente para el público que llenaba el pabellón, cayó en el segundo individual ante Feliciano López.

España se adelantó en el partido de dobles y en el primer individual del domingo Del Potro, alegando molestias físicas, decidió no jugar. Entró en su lugar José Acasuso, que plantó batalla pero perdió en cinco mangas contra Fernando Verdasco, consumando la derrota de Argentina ante su público.

La relación Nalbandian-Del Potro quedó muy tocada tras aquella final.

En 2011, ambos volvieron a coincidir en una final, de nuevo ante España, aunque esa vez como visitantes en Sevilla.

Nalbandian jugó y ganó el dobles, pero Del Potro cayó en sus dos individuales, ante David Ferrer y Rafa Nadal.

Ahora la Torre de Tandil, ya con Nalbandian retirado, puede saldar, al tercer intento, varias viejas cuentas pendientes.

AFP-NA

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