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Jueves 10 de Diciembre de 2015

¡Decile adiós a la inflamación!

Es uno de esos desagradables efectos de una ingestión de comida descontrolada, que puede hacernos el día totalmente infeliz: la de nuestro vientre “a punto de estallar”; o lo que es lo mismo, la inflamación abdominal. 

Principal enemigo de tu vientre plano
 
En un estudio publicado por la investigadora española Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutrióloga del Complejo Hospitalario de Navarra, se señala como una de las causas fundamentales de la inflamación abdominal al consumo escaso de fibra.
 
La cantidad de fibra recomendada, según Ruiz de las Heras, es de 25 a 35 gramos por día, y cuando no se alcanza esa proporción en los alimentos diarios las heces no alcanzan un tamaño normal (la fibra dietética es el principal componente de las mismas), lo que genera retención, acumulación  y como resultado inflamación abdominal.
 
Por el contrario, un exceso de fibra dietética genera una mala absorción de algunos de sus componentes. Como consecuencia  la inflamación aparece por acumulación de fibra sin digerir, lo que finalmente puede provocar hasta diarreas. Entonces, ¿cómo prevenir la inflamación abdominal?
 
Así logras un vientre plano
 
Contra un bajo contenido en fibra en la dieta diaria se aconseja incrementar el consumo, de forma progresiva, de la misma, presente en cereales integrales, frutas, verduras y legumbres; acompañados de, como mínimo, un litro y medio de agua al día, así como realizar actividad física.
 
Siéntete más ligero
 
Pero, si ya padeces inflamación, puedes reducirla con algunos remedios caseros, sin importar los motivos que la generan.
 
Consume yoghurt  
 
Elige la opción de un probiótico llamado bifido, que te pueda ayudar a controlar los gases, el estreñimiento y la sensación de inflamación.
 
Aporta calor
 
Coloca una toalla  húmeda y caliente sobre tu vientre; ayuda a que los gases se expandan y sean expulsados con más facilidad.
 
Actívate
 
Camina o realiza algún ejercicio de mediana intensidad (correr, caminar, trotar o nadar de preferencia todos los días.
 
Relájate
 
Recuéstate por 20 ó 30 minutos y concéntrate en tu respiración, haciéndolo profunda y pausadamente.
 
Di sí a las infusiones
 
Son de gran utilidad, sobre todo las de menta y de manzanilla; ayudan a relajar las paredes abdominales.
 
Ve a tu despensa
 
Recuerda que las celebraciones de diciembre están a la vuelta de la esquina, modera y equilibra tus comidas para prevenir  
 
Fuente: salud180

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