Mundo
Miércoles 01 de Junio de 2016

Cuenta sus violaciones para generar conciencia

Amber Amour es una activista neoyorkina que se ha encargado de crear conciencia sobre los abusos sexuales debido a su propia experiencia. La joven ha sido violada en tres ocasiones y ha decidido contar su historia para ayudar a otras mujeres.

La última vez que Amber fue violada fue cuando se encontraba de gira en Sudáfrica precisamente para una campaña de sensibilización sobre la violencia sexual llamada “Stop Rape: Educate”, y posterior a eso publicó una foto en su cuenta de Instagram contando con todo detalle todo lo ocurrido.
 
Luego de la violación ocurrida en 2015, la joven compartió una imagen en donde aparecía sentada en el piso llorando y contó que un hombre llamado Shakir abusó sexualmente de ella en el baño de la hostal en Ciudad del Cabo luego de invitarla a su cuarto.
 
“Yo había estado muy enferma los dos días anteriores y me pareció un milagro que me ofrecieran una ducha caliente…Estaba completamente vestida hasta que me arrancó la ropa”, contó en la imagen.
 
“El primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando me metió el pene a la fuerza fue ‘¡SIDA!‘. Esta es una foto de la prueba de VIH que me han hecho hoy” escribió junto a otra imagen en donde se está realizando un examen.
 
Sus constantes y duros mensajes para crear conciencia sobre la violación han sido bien valorados por varios de sus seguidores sin embargo, hay quienes han culpado a la joven por lo ocurrido.
 
“Te lo merecías” o “Tú eres la razón por la cual las víctimas de reales pierden credibilidad” han sido algunos de los duros comentarios.
 
Luego de estas polémicas publicaciones, Amber Amour comenzó a publicar fotografías en donde aparece desnuda por lo que fue más criticada aún. Sin embargo, ella explicó a la revista Marie Claire, que después de la agresión comenzó a aparecer desnuda y en ninguna de esas ocasiones sufrió un abuso, lo que demuestra que las violaciones no son culpa de la desnudez sino de los mismos violadores.
 
“Sabía que habría gente que me culparía a mí por haber aceptado aquella ducha. Sabía que dirían que aquel había sido mi fallo pero, precisamente, por eso me parecía importante contarlo, porque me gustaría que la gente entendiera que no fue mi culpa, fue del violador…” dijo al sitio Playground.
 
Según el mismo sitio, su próximo objetivo es lograr que se incluya el “consentimiento” en la malla escolar de Estados Unidos y para esto inició un movimiento llamado “Creating Consent Culture”.
 
“Aunque nadie nos lo enseñe de pequeños, es muy importante tener siempre presente que una agresión sexual puede venir hasta de la persona en la que más confías en el mundo” dijo. 
 
Fuente: biobiochile

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