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Jueves 23 de Julio de 2015

Crisis en Grecia: el Parlamento aprobó más reformas exigidas para el rescate financiero

Atenas iniciará negociaciones con los acreedores para destrabar la ayuda por 86.000 millones de euros. Masivas protestas.

El Parlamento de Grecia aprobó anoche una nueva serie de reformas exigidas por los acreedores, con lo que allanaron el terreno a las negociaciones por un tercer paquete de ayudas para Atenas. La votación ocurrió después de un tormentosa jornada en la que el partido de gobierno amenazó con rechazar los ajustes.
El primer ministro Alexis Tsipras una vez más sufrió una revuelta de los legisladores de su partido de izquierda radical, Syriza, pero no tuvo problemas para conseguir la aprobación del anteproyecto de ley con el respaldo de partidos de oposición proeuropeos. Las reformas fueron el último prerrequisito antes de que Grecia pueda iniciar negociaciones con acreedores sobre un tercer rescate financiero de alrededor de 86.000 millones de euros. Tsipras había instado a los legisladores a "adaptarse a las nuevas realidades" y adoptar el segundo paquete de ajustes reclamadas por los acreedores del país y rechazadas por parte de la izquierda radical en el gobierno. Tsipras, que tomó la palabra en el Parlamento bien entrada la noche, descartó "abandonar voluntariamente" el gobierno, donde la presencia es "un bastión para la defensa de los intereses del pueblo".

Mea culpa. El jefe de gobierno griego admitió ante el Parlamento haber cometido errores en las negociaciones con los acreedores internacionales, pero también reivindicó la estrategia de su gobierno. "Hemos cometido errores, pero estamos orgullosos de haber luchado. Esta lucha no quedará perdida", aseguró el premier en el recinto legislativo. Tsipras, alentando a respaldar las reformas, dijo haber tenido que tomar decisiones difíciles. Las otras opciones, destacó, hubiesen sido un "plan Schäuble" o la quiebra no controlada del país, según advirtió aludiendo a la propuesta del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, de que Grecia abandonara temporalmente la eurozona.

Esa línea, conocida como "Grexit", es respaldada por el ala más izquierdista del partido de gobierno de Tsipras, Syriza. El primer ministro destacó ayer haber optado por la solución, dolorosa, de aprobar un programa de ahorro para el país. De este modo, Grecia permanece en la eurozona y podría acceder a un nuevo programa de ayudas que, según recordó Tsipras, podría ascender a los 86.000 millones de euros y garantizar la financiación del país durante los próximos tres años. El líder de Syriza observó que además se evalúa reestructurar la deuda del país.

Miles de personas salieron a la calle en Atenas anoche para protestar por las medidas de ajuste que está implementando el gobierno griego para acceder a un nuevo paquete de ayudas. Las manifestaciones fueron convocadas por el sindicato PAME, cercano a los comunistas, y el de los empleados públicos ADEDY bajo el lema "Contra las salvajes medidas de ahorro". Pero aparte de unos incidentes menores, no se repitió la violencia de la semana pasada, cuando jóvenes encapuchados lanzaron cócteles molotov contra la policía mientras los diputados debatían el primer paquete de medidas.

Una primera votación la semana pasada de las llamadas "acciones previas" exigidas a Grecia desató una rebelión de 39 parlamentarios de Syriza, que se negaron a apoyar las medidas. El paquete fue aprobado gracias a los votos de partidos de oposición.

Funcionarios de las instituciones acreedoras —la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI— llegarían mañana a Atenas para reunirse con el gobierno, según dijo el viceministro de Finanzas Dimitris Mardas.

Pensiones e impuestos. Las autoridades europeas han liberado miles de millones de euros en financiamiento de emergencia para permitir que Atenas cumpla con los plazos de pago de deuda y reabra sus bancos, cerrados hace tres semanas para evitar que una fuga de depósitos colapsara el sistema. El martes, el gobierno presentó el segundo proyecto de ley del rescate, que se enfocará en la reforma de la Justicia y cuestiones bancarias.

Incorpora a la legislación griega las normas de la Unión Europea sobre apoyo a los bancos quebrados, aprobadas tras la crisis financiera del 2008 y destinadas a blindar a los contribuyentes del riesgo de tener que rescatar a entidades en problemas. La denominada directiva de recuperación y resolución bancaria impone las pérdidas a los accionistas y acreedores de los bancos en problemas, antes de que se recurra a dinero de los contribuyentes para rescatar los bancos.

La normativa de rescate también incluye la adopción de nuevas normas para el sistema de Justicia del país, con el objetivo de acelerar los largos procesos judiciales y recortar costos. En el proyecto también figuran temas sensibles relacionados con ejecuciones de viviendas endeudadas, que los bancos se habían comprometido a no realizar antes de fin de año.

El turismo empieza a resentirse

Los turistas pasean y se divierten en las playas de la isla griega vacacional de Tasos. Pero la primera impresión engaña y muchas de las hamacas están vacías estas semanas en la isla, situada a 20 kilómetros de Kavala. Además no llegan suficientes veraneantes de países con un gran poder adquisitivo, como Reino Unido o Alemania, que podrían ayudar a aliviar la situación ante la próxima ola de recortes. En la tienda de recuerdos de Spiros Voulgaridis, en la localidad de Limenas, los niños se entretienen con los juguetes de sus estanterías. Pero apenas se vende algo. Muchos clientes ni siquiera responden a su saludo de bienvenida, "gia sou". "Si responden, muchos clientes tienen la sensación de que deben comprar algo", explica el dueño, de 52 años.

La mayoría de los turistas que llegan hasta allí proceden de Rumanía, Bulgaria y otros países balcánicos, y sus presupuestos para las vacaciones son a menudo limitados. Y los locales apenas viajan a la playa de Tasos. "La gente tiene miedo del futuro y no tiene ánimo para vacacionar", lamenta el alcalde, Kostas Hatziemmanouil.

La tienda que Voulgaridis regenta junto a su mujer desde hace 20 años abre desde las diez de la mañana hasta la medianoche. Pero los ingresos bajan y los costos suben. "Estos días ganamos 50 euros al día, una sexta parte de lo que ganábamos otros años. Hay seis semanas de temporada alta y con lo que saquemos en ellas tenemos que vivir y pagar el alquiler de todo el año", explica "¿Y ahora hay más impuestos? ¿Cómo lo vamos a hacer?", se lamenta.

El alcalde de Tasos confía en un tercer rescate para Grecia. Aunque esto suponga una nueva suba de impuestos, el político cree que esa ayuda podría implicar un nuevo comienzo para el país. "Un acuerdo ayudaría a mejorar el estado de ánimo y atraería a más turistas", afirma convencido. "Creo que este acuerdo era necesario. Tenía que ocurrir. Tenemos que acatarlo y convertir ese acuerdo en el inicio de una solución real para la crisis", agrega. Pero el optimismo del alcalde es casi una excepción en la isla de 380 kilómetros cuadrados, en la que predomina el desaliento y la indignación.

Los habitantes de la isla creen que los turistas del oeste de Europa no viajan allí debido a las largas colas ante los cajeros automáticos y a los rumores sobre escasez de combustible. Pero en el caso de los alemanes seguramente hay otro motivo. Y es que muchos griegos ponen mala cara con sólo escuchar el nombre de Angela Merkel. Para ellos la canciller alemana es la culpable de las políticas de austeridad. Pero aseguran que no se trata de nada personal y que los turistas alemanes siguen siendo bienvenidos. Dos de ellos, Wolfgang y Silke Schenk, lo pensaron bien antes de ir de vacaciones a Tasos con su hija. "Temíamos tener que llevar todo el dinero en efectivo y nos preocupaba el tema de la nafta y de los ánimos caldeados", admite Wolfgang. "Pero decidimos viajar porque amamos Grecia. La gente siempre fue agradable y no queríamos darles la espalda ahora".
La Capital

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