Mundo
Lunes 09 de Mayo de 2016

Conocé el poder de las mascotas

Si te faltaba algo para decidirte a compartir la vida con un animalito, esta nota es la solución. Cada vez son más los estudios que demuestran que las mascotas no son solo un apoyo cariñoso, sino que tienen una incidencia positiva en nuestra salud física.

Investigaciones de los años 80 encontraron que las personas que habían sufrido ataques al corazón vivían más si tenían una mascota. En 1992 se realizó una gran investigación en Australia que llevó esta información un paso más allá, al descubrir que los dueños de animales tenían menor presión sanguínea y menos colesterol, lo cual disminuye las probabilidades de un ataque cardíaco. Al parecer, el mero hecho de acariciar a un gato o perro reduce la presión sanguínea. Y no solo esto, los estudios psicológicos demuestran que los dueños de animales sufren, generalmente, menos depresión en comparación con quienes no tienen animales.
 
Reacción química
 
Estudios recientes están intentando determinar por qué las mascotas tienen estos efectos. Los científicos descubrieron que elevan los niveles de oxitocina, un químico que actúa sobre el cerebro y es conocido como “la hormona de la felicidad”. Esto no solo beneficia al estado de ánimo, sino que también altos niveles de esta hormona están asociados con diferentes efectos positivos, tales como la rapidez con la cual las células nacen y sanan. También hay estudios que demuestran que pasar el tiempo con un animal disminuye el nivel de cortisol en sangre, una hormona asociada al estrés.
 
Cualquier mascota está bien
 
Aunque la mayoría de las investigaciones se han realizado con gatos y perros, al parecer cualquier animal tiene un efecto positivo sobre su dueño. ¡Hasta los peces! Estudios realizados en Indiana, EE. UU., en 2002, demostraron que con solo poner unos pocos peces de colores en la sala comunal de un geriátrico se incentiva a los pacientes a comer (la falta de apetito es un efecto secundario muy común entre quienes padecen Alzheimer). Los geriátricos ya han intentado tratar esta condición estimulándolos con películas clásicas y alterando la luz para que se parezca más a la luz diurna pero no ha habido mejoras.
 
Las peceras provocaron un cambio significativo: los pacientes empezaron a comer más, y aumentaron de peso. No está claro por qué sucede esto pero podría deberse al simple hecho de ver a los peces nadar de aquí para allá, lo cual provoca un efecto relajante.
 
¿Qué animal es mejor? La decisión radica en el estilo de vida y en qué se desea obtener de la mascota. Si estás fuera todo el día, sería injusto tener un perro encerrado en la casa; un gato es mejor opción. Por otra parte, si pretendés salir a hacer ejercicio con regularidad, un perro es más conveniente.
 
Si sufrís del corazón o esa condición es común en tu familia, tal vez quieras conseguir un gato. Un gran estudio norteamericano de más de diez años de investigación descubrió que las personas que tienen gatos son un 40 % menos propensas a morir de un ataque al corazón que las que no. Tener un perro no ha tenido los mismos beneficios.
 
Los profesionales no pueden explicar con seguridad el porqué, pero piensan que se debe a la forma en que los gatos ronronean; este sonido parece tener efectos relajantes en los humanos.
 
Mayor protección
 
Hay evidencia que muestra que los niños que crecieron en un hogar con un perro o un gato son menos propensos a desarrollar asma. Los científicos piensan que los animales ayudan al desarrollo del sistema inmunitario de los niños haciéndolo más fuerte y estable. En 2002, investigadores de la universidad de Warwick, en Inglaterra, demostraron que los niños que viven con mascotas tienen mejores defensas y que es menos probable que falten a clases por enfermedad. Esto se relaciona con “la teoría de la higiene” que afirma que las personas que fueron expuestas a agentes infecciosos durante su niñez son menos propensas a desarrollar asma; y que las personas que crecieron en ambientes súper estériles desarrollan mucho menos su sistema inmune, lo cual aumenta las posibilidades de contraer enfermedades autoinmunes.
 
No es necesario tener una mascota
 
Si se te dificulta tener una mascota, hay otras formas de interactuar con animales y obtener sus beneficios:
 
    Trabajá como voluntario en un refugio de animales
 
    Paseá al perro de un amigo o vecino
 
    Aprendé equitación
 
    Criá gallinas
 
    Alimentá a las aves de tu jardín

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