País
Lunes 07 de Noviembre de 2016

Comenzó la asamblea de obispos con una exhortación a la dirigencia a "salir de la cultura del individualismo"

Monseñor Lozano participa del encuentro que reúne a todos los arzobispos del país. El titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor José María Arancedo, exhortó a superar la "deuda social" que aqueja al país, y sostuvo que la pobreza "no es solo un tema económico, sino también moral y cultural".

"Para alcanzar una sociedad más justa e inclusiva, es necesario, junto a la presencia activa del Estado, el compromiso de una dirigencia capaz de salir de una cultura individualista encerrada en sus intereses, para abrirse a las exigencias de la solidaridad y el bien común. La pobreza no es solo un tema económico, es también un tema moral y cultural", afirmó esta noche el arzobispo de Santa Fe en la homilía de la misa de apertura de la asamblea plenaria, que comenzó en Pilar, con la asistencia de un centenar de obispos de todo el país.

Presididos por Arancedo, los obispos comenzaron esta tarde cinco días de deliberaciones en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera de Pilar, con un intercambio pastoral donde presentaron libremente sus inquietudes y reflexiones, entre las que no faltaron referencias a la situación social del país, y la preocupación constante de la Iglesia por la pobreza y el avance del narcotráfico, como denunciaron este fin de semana al pedir que se declare la emergencia nacional en adicciones para evitar más muertes por la droga.

"Conocemos la realidad de la pobreza y las dificultades en la que viven muchos hermanos nuestros. Sabemos que la situación social sigue siendo difícil, incluido especialmente el flagelo del narcotráfico con su secuela de destrucción y muerte", resumió Arancedo en el sermón ante sus pares, al celebrar la misa en la capilla de la casa de retiros.

El titular del Episcopado sostuvo que la "deuda social reclama caminos que permitan cubrir tanto las necesidades básicas como la creación de trabajos dignos que, junto a la educación y capacitación, eleve y aliente proyectos de vida, de modo especial en los jóvenes".

Preocupados por el crecimiento de la pobreza, los obispos celebraron días atrás la conformación de la "Mesa por la Producción y el Trabajo" convocada por el gobierno nacional, que acordó un bono de fin de año para los sectores privados, en tanto que desde la Pastoral Social vienen acompañando el espacio de diálogo social que la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, mantiene con los movimientos sociales, que reclaman medidas urgentes antes de las fiestas de fin de año.

En otro tramo de su homilía, Arancedo se refirió a la reciente decisión de la Iglesia argentina, en conjunto con el Vaticano y por impulso del papa Francisco, de ordenar y poner a disposición de los familiares de las víctimas los archivos relacionados con la última dictadura, como una colaboración para superar una "historia de desencuentros y heridas que necesitan ser sanadas, para crear juntos una Patria de hermanos", según dijo hoy.

"Cuando hablamos de reconciliación, lo hacemos desde el evangelio y la dignidad de la persona humana. La reconciliación no es impunidad ni debilidad, ella necesita de la verdad y del ejercicio de una justicia respetuosa de las garantías constitucionales, en la que todos se sientan incluidos", aseveró Arancedo.

Asimismo indicó que "cuando abrimos nuestra mente y nuestro corazón al valor humano, espiritual y social de la reconciliación, caminamos en la justicia hacia la concordia" y añadió: "La reconciliación mira el pasado, ciertamente, pero es camino y profecía de una sociedad nueva. No hay, por lo mismo, futuro posible de una Patria de hermanos sin espíritu de reconciliación".

Tras el anuncio de la desclasificación, los obispos deben avanzar ahora en la aprobación de un protocolo de procedimiento para que los familiares puedan acceder a los archivos, que constan de unas 3.000 cartas y documentos que se conservan en el Vaticano, el Episcopado y la Nunciatura Apostólica.

Para la aprobación de ese protocolo se solicitó la opinión de diversos juristas y se necesitó la aprobación de la Santa Sede, tras lo cual la difusión del protocolo podría hacerse pública en los próximos días, informaron a Télam fuentes episcopales.

Los familiares de desaparecidos y las organizaciones de derechos humanos aguardan con expectativa el protocolo para poder iniciar las consultas. También la Justicia, donde consideran que se trata de "prueba nueva" que podría sumarse a las causas de lesa humanidad que se tramitan en distintos juzgados del país.

Otra de las cuestiones previstas en la agenda episcopal para estos días es la situación penitenciaria del país, luego de que la semana pasada se constituyera una mesa de diálogo sobre "inclusión social, seguridad y justicia social" entre representantes de la Iglesia y la justicia penal, para explorar respuestas conjuntas a las condiciones de detención de los presos y sus posibilidades de reinserción social.

Entre los temas de debate interno, los obispos reflexionarán sobre la exhortación apostólica del papa Francisco "Amoris Laetitia", dedicada a la familia y que analiza los desafíos pastorales que tiene la Iglesia para acompañarla.

También abordarán la encíclica papal Laudato Si, sobre el cuidado del medio ambiente, y las "implicancias de sus enseñanzas" en el país; y analizarán las vocaciones al sacerdocio, el presupuesto económico para el 2017 y la organización del Encuentro Nacional de Jóvenes que tendrá lugar en Rosario el año próximo.

Télam

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