Ovación
Lunes 22 de Agosto de 2016

Chalo Molina: “Se me rompieron las zapatillas y me prestaron unas más chicas para poder competir”

En los entrenamientos previos, su par valuado en 10 mil pesos lo abandonó. Le costó conseguir calzado pero halló unos un número menos. Sus dificultades, su relación con las estrellas argentinas y su lamento por no ver el cierre. “Quiero competir en Tokio”, contó. Video. 

Gonzalo Molina tiene 21 años y ya piensa en Tokio. “Espero llegar de la mejor forma”, aseguró el corredor de BMX que quedó entre los mejores del mundo luego de su excelente performance. Pero no fue fácil lucirse en Río con el sin número de imposibilidades que tuvo; entre ellas mencionó un dato que quedará impreso en su listado de experiencias: en el entrenamiento previo se le rompieron las zapatillas valuadas en 10 mil pesos que no se consiguen en la provincia. “Tuve que pedir unas prestadas para poder competir”, dijo y comentó que le prestaron un par de un número menos. Es que el Chalo calza 44 y no es tal simple satisfacer su necesidad.
De souvenir no pudo traerse nada. “No pude comprar nada porque el último día que llegué de las competencia, armé bolsos porque tenía que salir. Se me fue el tiempo. Ya teníamos los pasajes porque el Comité los había sacado. Me hubiera gustado estar en el cierre de los Juegos”, lamentó en A Media Mañana. Pero no sería la última vez que participe de los JJOO. Según el corredor, se va a preparar para ser parte de Tokio 2020.
Sobre la experiencia vivida, otra definición: “Todavía no termino de caer”, aseguró. Chalo mencionó que la semana de los juegos se me apagó el celular y no tenía cómo prederlo. “Ahora vi los mensajes y parece que fue algo grande”, dijo sorprendido.  
Pero pese a la gran cantidad de mensajes positivo y de aliento que recibió, el joven es exigente. “El primer día no me gustó lo que hice, no esperaba que fuera un vuelta tan mala. Después vi resultados y quedé entre los últimos (29 de 32) quería estar más adelante y me tuve que reprogramar”, dijo.
Como estrategia de competición dijo que intentó “buscar espacios” para meterse.  “Lo que quería hacer era buscar los lugares para avanzar. Dar todo al máximo sin guardarme nada”, manifestó.
Por último, mencionó su vivencia con las estrellas de la delegación argentina que estuvieron en el hotel. A Escola me lo crucé en el ascensor, a Del Potro varias veces en el comedor; son gente simple y había muy buena onda. Un día antes de la competición, cené con Pareto en la misma mesa. 
 

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