Policiales
Martes 04 de Enero de 2011

Cajas de seguridad: aunque no hay montos fijos, los bancos sólo aseguran hasta $ 50.000 en promedio

Para reclamar más, hay que declarar lo que se tiene.

Más de u$s 16.000 millones descansan en casi 500.000 cajas de seguridad en la Argentina. A pesar de la contundencia de los números, hacer uso de ellas "y hacerlo de forma tal que pueda quedarse al margen del riesgo que implica un evento delictivo como el que ayer sufrieron algunos ahorristas en la sucursal del Banco Provincia" no es para cualquier desprevenido.

Esta costumbre peculiar de los argentinos (en otros países se guardan joyas o escrituras pero no billetes) tiene sus bemoles y hay que conocerlos. En la actualidad, existen algunas alternativas para tener en cuenta y no pasar un mal momento. Por empezar, y según sostienen los especialistas, el banco y el cliente pueden acordar que no se depositará más de un determinado valor máximo por caja de seguridad. De esta manera, después, no podrá reclamarse un monto que se ubique por encima de lo que se estableció.

"Hoy es muy común que exista un contrato entre el cliente y el banco con una cláusula donde es el mismo cliente el que reconoce que no va a depositar más del valor que acuerde con el banco", señala un funcionario del área de banca de individuos de una entidad financiera.

En este sentido, señalan que "si bien este valor dependerá de cada entidad y cliente, un monto para tener en cuenta es de u$s 50.000 por caja de seguridad como tope depositado".

Sin embargo, no alcanza con haber celebrado este contrato de "tope máximo". Los banqueros señalan que deberán declararse los valores que se quieran reclamar después. Aquí existen, a priori, dos posibilidades: declarar los valores en el formulario donde se está contratando el servicio o hacerlo mediante un escribano y acta notarial que certifique cuáles son los valores que se han dispuesto en la caja de seguridad.

Los especialistas "muchos de ellos banqueros que pidieron el off the record" confirman que para eludir cualquier perjuicio por una situación delictiva, es necesario, a priori, tomar muy en cuenta este elemento. "Uno de los pasos fundamentales para poder reclamar lo que uno tenía guardado en caso de robo es poder demostrar que esos bienes son preexistentes al hecho delictivo y que uno puede demostrar el origen de esos fondos", señaló un banquero. En caso que no se hayan declarado los valores, las aseguradoras contratadas por el banco tienen la última palabra. "Las aseguradoras cubren un máximo por caja y esto depende de cada banco que lo estipula teniendo en cuenta el tipo de clientes, el barrio, si es un segmento ABC 1, etc. Otras veces son las mismas compañías las que fijan el límite del monto asegurar", señalaron en una entidad.

En este sentido, un banquero que comanda una entidad de mediano porte, señaló que la cifra que se les ofrece a los clientes, y que puede tomarse por reaseguro, se ubica entre los $ 30.000 y los $ 50.000. "No hay un monto fijo, pero tampoco la posibilidad de ir mucho más allá con los valores ya que en estos casos no existe prueba alguna de que se contaba con ese dinero o joyas". Ahora bien, suponiendo que el cliente pueda demostrar que contaba con esos fondos (aunque si no lo declaró nunca podrá demostrar que efectivamente lo depositó en la caja de seguridad), en la city aseguran que existe la posibilidad de entablar una negociación con la entidad: "si no se quiere ir a un litigio que puede durar tres años como mínimo, banco y cliente, en general, llegan a un acuerdo que compensa las expectativas del cliente", señalaron en la city.

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