Policiales
Martes 12 de Enero de 2016

Apuñaló a un joven para robarle un celular, la víctima la persiguió para chocarla y la mató

Una joven de 18 años finalizó de la peor manera luego de que asaltara a un chico por un celular. El daminificado los persiguió y los tiró de la moto. Por las heridas, perdió la vida horas después. Ocurrrió en Campana. 

Fue a la salida de un boliche en la localidad bonaerense de Campana. Un joven había sido asaltado por una pareja, a la que persiguió en su auto forzando un impacto. La joven falleció horas más tarde.
Federico Lischetti, de 21, años había ido a bailar el fin de semana en la ciudad bonaerense de Campana, cuando otros dos jóvenes, Angel Coronel, de 22 y Delia Soto de 18, le apuntaron con un arma, le sacaron el teléfono y escaparon en una moto.
Todo podría haber terminado ahí, pero la víctima decidió perseguir a los asaltantes en su Dodge 1500 y chocar la moto a la altura de Avenida Mitre y la ruta 6. Por el golpe la pareja terminó en el asfalto, Lischetti bajo de su vehículo, pero Coronel lo apuntó desde el piso nuevamente con el arma, por lo que el joven decidió huir. Horas después, la adolescente de 18 años, terminaba muriendo en una casa de la zona a raíz del impacto.
De acuerdo a lo que los investigadores pudieron reconstruir gracias a algunos testimonios y a las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad municipales, Soto bajó de la moto con evidentes problemas neurológicos. Se tambaleaba, pero así todo no fueron a un hospital, sino a una casilla donde Lischetti estaba viviendo desde hacía varios días. La chica se tiró a dormir y el hombre salió y volvió un rato después ya sin la moto.
Cerca de las 13 del domingo, Coronel llamó a la madre de Delia Soto para avisarle que la chica no estaba bien, que le costaba respirar y que no reaccionaba a los intentos por despertarla. Cuando la mamá llegó a la casilla, la chica estaba muerta.
Se esperaba el resultado de la autopsia, pero según fuentes del caso todo apuntaría a que la muerte de Soto fue producto del golpe del auto, aunque nadie se explica por qué Lischetti no la llevó a un hospital al verla tan mal.
El fiscal del caso, Martín Zocca, decidió no imputar ni pedir la detención de Federico Lischetti. Una fuente del caso confió que el fiscal no cree que el joven haya tenido intenciones de matar a ninguno de los dos ladrones en su intento por recuperar su celular. Sin embargo, sí pidió la detención de Angel Coronel, a quien acusó de robo calificado por el uso de arma no apta para el disparo y abandono de persona seguida de muerte. (Minutouno). 

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