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Lunes 20 de Junio de 2016

¡Advertencia! acá van 20 trucos psicológicos para ganar en las discusiones

Si hoy nos preguntamos qué es la verdad y quién tiene la razón, podemos encontrar una gran variedad de respuestas. ¿Es la verdad absoluta? O quizá sólo dependa de los argumentos que se den para respaldarla; entonces ¿son estos los que hacen que algo sea veraz?

Según Schopenhauer, para defender una razón no importa si se trata de algo subjetivo u objetivo, lo importante es saber discutir y defender lo que se cree.
Schopenhauer escribió "El arte de tener siempre razón", una obra que demuestra el poder que tienen las palabras, pero sobre todo el poder de la dialéctica.
A continuación te dejamos algunos puntos escritos por Schopenhauer para que ganes cualquier discusión que se te presente:
1.- Lleva la afirmación de tu adversario más allá de los límites naturales, exagéralos. Mientras más general sea la afirmación de tu oponente, más objeciones podrás hacerle. Si están más restringidas y estrechas sus proposiciones, será más fácil para él o ella defenderlas.
2.- Utiliza diferentes significados de las palabras de tu oponente para refutar su argumento.
3.- Ignora la proposición de tu oponente, que tenía la intención de referirse a una cosa en particular. Más bien, entiéndela en un sentido diferente y luego refútalo. Ataca algo distinto a lo que se había afirmado.
4.- Oculta tu conclusión de tu oponente hasta el final. No dejes que ésta se prevea, procura que el adversario admita las premisas una a una.
5.- Utiliza las creencias de tu oponente en su contra. Si tu oponente se niega a aceptar tus premisas, utilízalas en tu beneficio.
6.- Otro plan es confundir el problema cambiando las palabras de tu oponente o lo que él busca probar.
7.- Indica tu propuesta y muestra la verdad mientras le haces al oponente muchas preguntas. Al hacer muchas preguntas de amplio alcance a la vez, es posible ocultar lo que deseas y admitirlo. Entonces puedes proponer rápidamente el resultado de las admisiones del oponente.
8.- Haz que tu oponente se enoje. Una persona enojada es menos capaz de usar el juicio o percibir donde están sus ventajas.
9.- Utiliza las respuestas de tu oponente para tus preguntas y alcanzar conclusiones diferentes u opuestas.
10.- Si tu oponente responde a todas tus preguntas negativamente y se niega a conceder ningún punto, pídele que busque contradecir tus premisas. Esto puede confundir al oponente a tal grado que dude hasta dónde estás dispuesto a ceder. 
11.- Si el oponente te otorga la verdad en algunas de tus premisas, no le pidas que acepte tu conclusión. Más tarde, introduce tu conclusión como un hecho establecido. Tu oponente puede llegar a creer que tu conclusión fue admitida.
12.- Si el argumento gira en torno a las ideas generales sin nombres particulares, utiliza un lenguaje o una metáfora que es favorable en tu proposición.
13.- Para que tu oponente acepte una proposición, debes darle algo opuesto, una contra-proposición. Si el contraste es evidente, el oponente aceptará tu propuesta para evitar ser paradójico.
14.- Trata de impresionar a tu oponente. Si ha respondido a muchas de tus preguntas sin respuestas a favor de tu conclusión, muestra tu conclusión triunfante, incluso si la niega. Si tu oponente es tímido o estúpido, y tú posees una gran cantidad de descaro y una buena voz, el truco puede tener éxito con facilidad.
15.- Si deseas avanzar en una propuesta que es difícil de probar, déjala de lado por un momento.
16.- Cuando tu oponente pone adelante una proposición, resultará incompatible con sus otras declaraciones, creencias, acciones o falta de acción.
17.-Si tu oponente ha tomado una línea argumental que terminará en tu derrota, no debes permitir que él o ella lo lleve a una conclusión. Interrumpe la disputa, rompe con él por completo, o lleva al oponente por un tema diferente.
18.- En caso de que tu oponente te desafíe para producir cualquier objeción en algún momento definitivo de su argumento, y no tienes nada más que decir, trata de hacer que el argumento sea menos específico.
19.- Si tu oponente ha admitido a todas o la mayor parte de tus premisas, no le preguntes directamente que acepte tu conclusión. Más bien saca la conclusión como si fuera muy difícil admitirlo.
20.- Cuando tu oponente utilice un argumento que es superficial, refuta exponiendo su carácter superficial. Pero es mejor enfrentar al oponente con un contra-argumento que sea igual de superficial, y así disponer de él. Porque es con la victoria que están preocupados, y no con la verdad.
Fuente: culturacolectiva

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