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Viernes 07 de Julio de 2017

Te contamos cuánto se debe eyacular al mes para prevenir el cáncer de próstata

Un estudio de la Universidad de Harvard reveló el número exacto y explicó el por qué

Los hombres que eyaculan amenos 21 veces al mes, reducen tres veces el riesgo de contraer cáncer de próstata que los que lo hacen entre cuatro y siete veces al mes.

El estudio fue publicado en la revista JAMA y fue realizado por un equipo de oncólogos del Instituto Nacional del Cáncer e involucró a 30 mil hombres a quienes se vigiló su comportamiento por 8 años.

En esta ocasión el estudio fue realizado por la doctora Jennifer Rider, de la Universidad de Harvard. El trabajo involucró los estudios clínicos de 32 mil hombres durante 18 años, periodo en el que 3 mil 839 fueron diagnosticados con la enfermedad y 384 fallecieron.

Aunque no se sabe a ciencia cierta por qué esta práctica conlleva a la reducción de los riesgos, se cree que el líquido expulsado "barre" con los agentes cancerígenos de la próstata.

Sin embargo, no basta con ser un gran eyaculador, sino que se deben hacer revisiones periódicas para que la salud de la glándula prostática se mantega estable.

El cáncer de próstata es un tumor maligno que afecta la próstata (glándula masculina, localizada delante de la vejiga, con funciones reproductivas para nutrir el líquido seminal y ayudar en la fecundidad). En sus inicios este tipo de cáncer no presenta síntomas, solamente cuando hay diseminación produce dolor o sangrado.

Los síntomas que aparecen en la lista de abajo pueden ocurrir con el cáncer de próstata, a medida que éste va creciendo en dicha glándula.

Estos síntomas también pueden ser causados por otros problemas de la próstata:

  • Demora o lentitud para iniciar la micción.
  • Goteo o escape de orina, con mayor frecuencia después de la micción.
  • Chorro urinario lento.
  • Esfuerzo al orinar o no ser capaz de vaciar toda la orina.
  • Sangre en la orina o el semen.

Cuando el cáncer se ha diseminado, puede haber dolor o sensibilidad ósea, con mayor frecuencia en la región lumbar y los huesos de la pelvis.

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