Policiales
Lunes 13 de Julio de 2015

A este ladrón no le fue bien: cuando entró a robar, los vecinos lo ataron

El malviviente había ingresado a una casa y golpeado a una mujer de 50 años. Luego del pedido de auxilio, los habitantes del barrio lo quisieron linchar pero lo amarraron y se lo entregaron a la policía. 

Dicen que están tan hartos de que les roben y que por eso no dudaron en descargar toda su furia contra el delincuente al que atraparon ayer al mediodía. Los vecinos del barrio Mutual Policial, ubicado al sur de la capital, decidieron castigar ellos mismos al ladrón y no hubo una sola persona que se abstuviera de colaborar en la golpiza.
Pasadas las 12.30, un joven se acercó a las rejas de la casa de Silvia Tonetti con la excusa de pedirle un vaso con agua. A la señora, que tiene 50 años y estaba sola, le pareció extraña la actitud del muchacho. Tras negarle la ayuda, entró a su casa y cerró la puerta.
Tonetti fue directo hasta el teléfono y marcó el número de una vecina, a quien le alertó sobre la presencia de una persona sospechosa en la cuadra. Los vecinos de la mujer contaron que, mientras Tonetti hablaba por teléfono, el delincuente saltó la tapia y se escondió en la galería de adelante. Cuando la dueña de casa volvió a salir, la atacó.
“Le pegó una trompada en la cara”, contó una señora que vive en la vereda de enfrente. Según ese relato, el intruso tomó a la mujer del cuello con las dos manos, como intentando ahorcarla. Después la empujó al piso y la pateó. “Agarró un cuchillo de la cocina y la amenazó con eso”, agregó la vecina.
Los alaridos de la víctima, sumados a que ya había alertado por teléfono a otra vecina de la cuadra, hicieron que todos salieran de sus casas para socorrerla. Los habitantes del barrio contaron que, como era domingo al mediodía y muchos de ellos habían recibido visitas para almorzar, eran más de 50 las personas que se agruparon frente a la casa de Tonetti y le pedían a gritos al delincuente que saliera.
Enfurecidos
“Ella es mi tía, no estoy haciendo nada”, dicen que respondía el ladrón desde adentro. Pero nadie le creyó y, al verse rodeado, el intruso volvió a saltar la tapia para huir. “No lo íbamos a dejar escapar, estamos cansados de que nos roben en todas partes”, comentó la vecina.
Para el ladrón fue imposible salvarse de las garras de los vecinos, que lo esperaban enardecidos en la vereda. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos, se abalanzaron sobre él. Además de todo tipo de insultos, lo atacaron con golpes de puño y patadas.
“Nos pedía que lo soltemos y decía que su mamá es abogada”, recordó la vecina de Tonetti. Pero la gente no estaba dispuesta a dejarlo ir. Lo desnudaron y utilizaron sus prendas para reducirlo: con el cinto le ataron los pies y con el pantalón le sujetaron las manos detrás de la espalda. Así estuvo tirado en el piso hasta que llegó un móvil del Sistema de Emergencias 911 y los policías se lo llevaron aprehendido a la comisaría 8ª.
Tonetti, mientras tanto, estaba inmovilizada. Sus vecinos señalaron que la mujer tiene un problema de cervical y que los golpes que le había propinado el delincuente le impedían moverse. Una ambulancia la trasladó al hospital Padilla, donde los médicos le realizaban varios estudios ayer a la tarde. En el barrio, en tanto, los habitantes habían quedado nerviosos después de la situación vivida. (La Gaceta de Tucumán). 

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